sábado, 24 de diciembre de 2011

La última vez que soñé.


La última vez que soñé,
tenía unas botas nuevas.

La última vez que soñé,
ignoraba que el reloj corría,
que las horas pasaban,
que la vida pisaba,
que poco a poco moría.

Pero nunca estuve más vivo,
que la última vez que soñé.
La última vez que soñé
te decía al oído:
    -No tengas miedo,
     estoy aqui contigo.

La última vez que soñé.

Volaba en tus labios,
me perdía en tu piel.
La última vez que soñé.

Y ahora quiero,
cogerte la mano,
mirarte a los ojos.
No recordar que soñaba,
gritar:
   -Corre, no mires atrás,
   no existe el mañana.

La última vez que soñé,
bailaba contigo un vals,
el de tu sueño y el mio,
de mi boca y tu ombligo.





Pedro-Ángel

miércoles, 14 de diciembre de 2011

"De margaritas y poetas, de sueños nocturnos bajo una luna llena de besos."

                      En el mundo sobran rosas y faltan margaritas...

                No sabéis lo bellas que son las margaritas cuando duermen.

                Por las noches, cuando están tranquilas, cuando con sus pétalos te acarician. Cuando se mecen con el suave rubor de la brisa nocturna, cuando la mayor felicidad es con cuidado, con ternura, rozar sus pétalos, como mejillas suaves y brillantes bajo un rayo de luna.

                Y cuando sus pétalos están recogidos, en calma su respirar como canción secreta nunca escuchada. Belleza y brillo, un fulgor que de su mismo interior sale.

                Y lejos de ser, al estar sus ojos cerrados menos bellas, duplican sus encantos. No como esas pretenciosas rosas, las margaritas son bellas de verdad, no son apariencia y olor. Son bondad y pureza. Se subestiman, se creen vulgares y feas. Se equivocan, son ellas las que inspiran a poetas, ellas que no tienen espinas de vanidad, si no pétalos de dulzura.

                No quiero ninguna rosa estúpida y estirada, como la que tuvo el principito en aquel planeta alejada. Pues eso es lo que a las rosas les pasa, se creen de otro planeta, de otra lejana galaxia. Pero las margaritas, pasan desapercibidas ante los necios y son las verdaderamente sencillas, las verdaderamente bellas, las que de mi lado no quiero apartar.

                Y lo dije una vez y lo repetiré mil veces... parecen todas iguales pero cada una es especial, y hay algunas que valen su peso en oro. Y aunque a veces todo parezca en contra y detrás de la tempestad venga la tormenta y no tengamos un respiro. O detrás de la calma venga la tranquilidad y parezca que no sucede nada. Este poeta, tan diferente y tan igual, seguirá dedicando en secreto sus versos a su margarita más especial. Esa que una vez lo llevó tras de azul en un fulgor.



                                                                                                                                                                       Pedro-Ángel
                                                                                                                                                          Burgos, 14 de Diciembre, tras un Martes 13.

martes, 20 de septiembre de 2011

"Compañeros de viaje, amigos en armas..."


                                                    Esta entrada es un pequeño homenaje, una forma de agradecer y de recordarles lo importante que son a esos buenos amigos que debieran llamarse hermanos.
                                                
                                                    Y en especial entre ellos a una a la que hoy he visto un poco jodidilla y que espero que esto le alegre un poco.

 "Compañeros de viaje, amigos en armas..."


                Porque hay amigos y amigos. Aunque en realidad sólo hay un tipo de amigos... el resto, conocidos, gente con la que te relacionas por H o por B, por simple coincidencia geográfica o por algún tipo de afinidad.

                Pero un amigo no tiene porque vivir a nuestro lado, no tiene porqué compartír nuestras aficiones, ni llamarnos a todas horas para preguntar por lo que hacemos.

                   “ Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.”  Elbert Hubbard

                Y así es, porque un amigo de verdad es el que es capaz de llamarte idiota a la cara, de esa necesaria hostia que te baja de las nubes en las que puedes estar, que puede enfadarse sin querer decir que deja de ser tu amigo, porque si lo hace es que realmente le importas. Alguien que te dice la verdad y no lo que quieres oir. Puede opinar que te equivocas pero si es necesario apoyarte aunque sea una misión suicida, aunque todo parezca en perdido, lo hace.
               
                Una vez, una profesora mía me dijo hace mucho que, la mayoría de amigos se hacen en los años de universidad... claro está que no todos... y esto he comprobado que es muy cierto. La distancia de la universidad por ejemplo limpia muchos "amigos" que lo eran por coincidencia geográfica... porque simplemente no habia otra gente y otros que han cambiado, porque la amistad no dura siempre si no se cuida, maduramos además y cambia nuestro concepto de amigo, lo que exigimos, lo que damos. Y nos damos cuenta que un amigo no es ese que va con nosotros a jugar a las canicas, a la piscina en bici con nosotros... Empezamos a ver quizás que el salir de fiesta con alguien lo convierte automáticamente en un amigo... porque a la hora de la verdad, cuando la musica se apaga, cuando tienes verdaderos problemas, mayores (aunque algunos crean que no existen) que el estar castigado sin salir de fiesta o que fulanita, que te gusta no te hable en el pasillo del instituto; es decir, cuando las cosas son realmente jodidas, esos "amigos" se esfuman con una facilidad pasmosa.
                
                Siempre he sido muy sociable y me ha encantado y sigue haciendolo, conocer gente nueva. Conocer puntos de vista interesante, aprender de los demás (hay mucha gente que sin saberlo te enseña cosas increibles, incluso muchos queriendo dañarte, acaban siendo grandes profesores) y a lo largo de estos años he conocido a gente genial, a otra que al principio no destacó demasiado y acabó sorprendiendome más de lo que hubiera imaginado y gilipollas... porque bueno, dicen que el mundo es redondo pero hay gilipollas en cada esquina... y es cierto. También gente muy mala y muy lista... pero que al final, queriendo joderme solo me hizo más fuerte e hizo aprender lecciones que quizás ellos no aprendan hasta que sea demasiado tarde.

                Y es cierto lo que me dijo aquella profesora, pero no solo en la universidad en sí, si no más bien estando en ella, pues conoces a una cantidad ingente de personas, (ya no hablemos de mí, que me apunto hasta a un bombardeo, que soy alguien bastante activo, le gusta viajar, estoy en el grupo de teatro de la universidad y bueno... me meto en mil fregados porque está en mi forma de ser), si no ESTANDO en ella. Como muestra un botón, el estar en el grupo de teatro me hace viajar (con nuestra mini-gira) y conocer a más gente, algunos realmente increíbles y que me caen estupendamente.
               
                También es curioso la manera en la que alguien se convierte en tu amigo. Hay algunos que lo son desde pequeños y vas creciendo y realmente esa amistad se mantiene, aunque dejes de tener cosas en común, aunque te alejes por los vaivenes de la vida.
                Otros, que simplemente aparecen y los ves como amigos, supongo que será eso que llaman "feeling" y que con el tiempo ambos demostrais que realmente es algo más que afinidad y aficiones en común lo que manteneis y que, ¡coño!, esa persona realmente te importa y te demuestra que está ahí.
                Incluso algunos que sin tener nada en común y siendo conocidos acaban -quizás más sorprendentemente que los otros - convirtiendose en alguien tan digno de llamarse amigo como los demás antes mencionados. Tan presente en los buenos como en los malos momentos... sobre todo en estos últimos.

                Algunos no los ves desde el principio y vas descubriendo que no sólo es un compañero (que hace compañia) si no que interactúa cada vez más en tu absurda vida... que parece ser que le importa el verte o no verte bien, que es aquel que te dice las cosas que otros piensan y no se atreven a decir (porque no les importa lo que hagas ni los resultados de dichos actos) o que te dicen lo que no te apetece una mierda oir... pero que, aunque lo niegues, sabes que tienes que oir. Que la vida realmente no es nada dulce ni bonita, pero que el camino es algo mas liviano si hay alguien para tenderte una mano cuando tropieezassonrie y te ayuda a continuar... no hace falta decir "siempre me tendras aquí" o "¿qué tal te fue el día?". Y tampoco hace falta decirles tú lo mismo. No hace falta un "tú harias lo mismo por mí" porque el movimiento se demuestra andando y él te lo ha demostrado y tú también a él que estais ahi para tender esa mano que ayuda a alzarse ante los tropiezos inevitables de esta perra vida.
                
                Y además, la vida te sorprende de las más diversas formas, como en todo en esto también. He conocido gente por las cosas más curiosas la verdad, ¿la última? por poner a caldo una película ciertamente mala. Gracias a la enorme y espectacular cagada de algún director -ayudado por la no menos defecable actuación de algún grupo de guionistas- conocí a una persona extraordinariamente genial. Única, que a cada minuto y día me iba dando "mejor espina", no sé, una de esas personas con las que te muestras tal y como eres desde un principio sin cautela alguna. De las que no te preguntas nada porque... no sé simplemente te sientes agusto hablando con ella, no sólo por tener cosas en común en aficiones si no porque te gusta su forma de ser, te encanta al ver que aún quedan personas que son AUTÉNTICAS, que merecen la pena. Algo que me alegra la verdad y me hace realmente ver que hay PERSONAS ahí afuera y no solo gente...

                Y es por esta última persona, por la que me he puesto a acabar esta entrada a la una de la madrugada, la misma entrada que el otro día dejé por no estar muy inspirado. Porque la rabia que me ha dado verla mal, lo que realmente me ha jodido ver a alguien que me ha abierto las puertas de su casa, de su corazón (porque la amistad es eso, mostrarse en su totalidad al otro sin pensar en que te va a juzgar y solo va a ver lo malo y a cuchichear luego a tus espaldas), que me ha sacado una sonrisa esta tarde al recordar un comentario del fin de semana, esté mal porque la gente se aburra y aplique sus extraordinarias capacidades de tocar las pelotas a gente que realmente merece la pena. Simplemente porque parece ser que hay mucha gente que su único objetivo en la vida es entrometerse en nuestras vidas, yo tengo bastante con la mia ciertamente. Y sólo me entrometo en la vida de aquellas personas que me importan, e intento que esa intromisión sea para ayudar y no para poner zancadillas.
               
                Porque sinceramente, lo mas admirable de hoy en día es que aún queda gente con cosas en la cabeza, con opiniones diferentes a las nuestras con las que discutir no tiene un matiz negativo ni significa gritar (si no intercambiar opiniones), que te pueden aportar puntos de vista que no tuviste nunca en cuenta y hacerte ver que en algunas cosas estás equivocado -nunca es malo admitir una derrota o una equivocación, porque es de ellas de las que realmente aprendes- .
                Lo más admirable hoy en día es que aún queda gente aútentica y que realmente merece la pena. Esa gente, que más que personas, más que amigos, deberían llamarse HERMANOS.

                Esta entrada va para esos amigos -ellos saben perfectamente quienes son- que sé que siempre estarán ahí, por muy lejos que estén, por muy tarde que sea (a los que puedes enviar un sms a las tantas de la madrugada y se preocupan por respondertelo en el acto). A esos que cuando las cosas van genial, me advierten que quizás no lo van tanto, que debo andarme con cuidado y no tomar ciertas cosas a la ligera. A los que te dicen en ciertos momentos lo que quieres oir pero nunca lo anteponen a la realidad si es algo realmente grave y te tienen que decir "qué cojones estás haciendo". A los que puedes haber no hecho caso, haber tropezado y lo que oyes de ellos es "¿cómo te encuentras" en vez de "te lo dije".  Los que te hacen pasar ratos inolvidables- no todo es estar ahí en los malos momentos. Los que han aguantado contigo que el barco encalle y no parezca haber manera de moverlo (no sólo literalmente) y tiran de la cuerda contigo para ayudarte a sacarlo, pero que también disfrutan contigo de los brindis y risas durante dicho viaje. Los que te envian un sms felicitandote el año nuevo y diciendote el te quiero más sincero con el que podias esperar el año. Con los que compartes ilusiones y proyectos. Con los que, te da en la nariz que haréis grandes cosas. Con los que te hacen pasar un fantástico último fin de semana anttes de volver a empezar el nuevo curso. Los que definitivamente son amigos de verdad y no puedes ya imaginarte la vida sin ellos.


                En este momento de un lleno de redes sociales, de formas de comunicarse, irónicamente es el momento en el que más gente sola hay. Cuanta más gente te rodea, más grande es la multitud, más dificil es conocer realmente a alguien y sentir que no estás solo. La verdadera amistad está ahí, ver entre una multitud de gente que está solo fisicamente, a los pocos que no estan presentes pero que nunca te abandonan y llegan a penetrar en tu corazón. Porque el mayor placer es no tener miedo de "el qué dirán" y mostrarte totalmente cómo eres ante esas personas, porque todos tenemos nuestras miserias y grandezas; pero para un amigo hay algo más... algo que quizás no se pueda explicar... qué quizás simplemente eres tú. Porque ambas cosas son tuyas.
                 
                A esas personas, sois auténticas 100%, no me cabe duda, cada una con vuestras frikezas, vuestros gustos, vuestras virtudes y defectos. Compartimos algunas cosas, en otras somos totalente opuestos. Pero algo tengo claro, puedo contar con vosotros (y vosotros sabeis que conmigo también).


                Es una entrada extraña, privada y pública a la vez... muchas cosas sólo las entenderán quienes yo quiero que las entiendan, otras todo el mundo, otras sólo yo y algunas ni eso... pero sólo quería decirlo, quedarme agusto y sacar una sonrisa a esas personas que me la han sacado a mí en múltiples ocasiones. No es decir gracias ni demostrar nada, las palabras sólo son eso... pero me he quedado agusto y creo que si que hay un poco de decir gracias y otro poco de reconocer de algún modo la labor de esas personas sin las que yo no sería del todo yo, porque ellos son una de las razones por las que seguir adelante, por las que continuar luchando por levantarme.
                Gracias a esas manos que nunca faltarán ni para ayudarme a levantarme ni para alzar la copa y brindar por las aventuras que vivimos y viviremos juntos.

         Pedro-Ángel

viernes, 16 de septiembre de 2011

Regreso (Vuelta al cole)

                                          El idiota siempre vuelve... siempre fue romántico, siempre será un bohemio...



                Y aquí estoy de nuevo... tras un verano, un descanso estival que no vino nada mal y que ya está en ciernes. Cosas claras, otras no tantas pero animado a afrontar lo que venga y con la convicción de seguir siendo ese mismo idiota romántico, ese imbécil de culo bohemio que nunca cambiará, pero que va aprendiendo.

                Y pues os dejo con una nueva entrada inaugurando el nuevo curso, lleno de tantas aventuras por vivir...

               

                Es curioso -pensó- tantos pasos recorridos y volvía a estar en el mismo punto, en la casilla de salida de nuevo.
                Pero, eso es la vida, ¿no? Tirar el dado una y otra vez... una y otra vez... una y otra y otra y otra vez... hasta que caes en una casilla que te obliga a volver... y vuelves a empezar, pero no de cero, porque llevas en tu mochila un bagaje emocional totalmente desconocido antes, algo que te permite sortear o solucionar mejor las casillas malas de la partida. Nadie puede mirarte por encima del hombro... porque no juegas contra nadie. Juegas contra tí mismo. Lo importante en este juego es el camino, como en los buenos juegos, lo divertido, el reto, es jugarlo... pues terminar es seguro que algún día lo hará.
                Mientras, no sólo conocemos a otros jugadores: unos malos, otros buenos, unos más importantes, otros menos. Nos conocemos a nosotros mismos, nuestros límites, nuestras respuestas y reacciones ante lo impredecible.
                Y así todo. Suma y sigue, tira el dado, roba carta... y hacer trampas es inútil, porque te las haces a tí mismo y no sirve de nada ganar falseando las tiradas, no se aprende nada, no se vive.


                               Y mis zapatos ya caminan un paso y medio por delante, se arriesgan más de lo                que yo acostumbro.
                               Y mi espada ha cogido la costumbre de salir de su funda y batirse en duelo en                 cuanto mi corazón lo pide.
                               Cada vez es más difícil ser nihilista, cada vez me importan más cosas.
                               Y qué quereis que os diga si mis besos tienen alas y vuelan lejos a las mejillas de aquellas que nunca amaré.
                               Y qué queris que os diga si mis versos cobran vida en las esquinas de las             páginas del cuaderno que nunca escribiré





                                                                                                                                                    Pedro-Ángel

domingo, 10 de julio de 2011

Si no es un adios, será un hasta luego...

      Decisiones, tiempos de cambio. Cansado de ser el mismo imbécil ha llegado el momento de cambiar,  de tomar las riendas y cambiar el rumbo de toda esta locura que hasta hoy ha sido mi vida. Que mejor me iría si la historia la escribo de otra manera.

     Dicho esto me despido por un tiempo. Me hace falta, gracias a los que me leeis y seguis. Por eso en cuanto pueda subiré una entrada de despedida como es de recibo. Un saludo a todos.

                                                                                                                                                                    Pedro-Ángel

lunes, 4 de julio de 2011

Luz interior

     La brisa trajo un rubor de sueños increibles, de recuerdos del ayer y ritmos de blues

     Sus ojos reflejaban el destello del lucero del alba. Su cuello, perfumaba rico.

     Notaba al sostener sus dedos su pulso, como el compás del mejor hit del momento.

     Era una canción secreta, como un susurro imperceptible y mágico que sólo nosotros conocemos.

     Estaba el mundo a oscuras, sólo la luz de su alma brillaba en un firmamento de sueños imposibles en el que mi barco naufragó una vez.

     Esa luz era ahora mi guía, mi luceroen aquellas noches de tormenta.

     Las sirenas enmudecieron.

     Sus cantos cesaron, comprendieron que nada podían hacer para atraerme hacia los acantilados de su desidia.

     Ahora no. No ahora que una luz tan fuerte me guiaba en mi travesía.

     Había un mar de dudas por delante, pero no me importa nadar...



                                                                                                                                                                     Pedro-Ángel

sábado, 25 de junio de 2011

Tormentas de verano y mi corazón en un zapato.


 



      Como una tormenta de verano azotaba los cristales de mi tranquilidad el insomnio. Tal inoportuno inquilino se acomodaba en mi colchón. Las gotas de aquel estío empapaban las entretelas de mi alma. No podía dormir. 

      Olía a melancolía, ha zapato nuevo que sueña con los caminos que recorrerá, pero que aún solo puede soñar desde la ventana viendo los charcos. Charcos a los que se sabe avocado a pisar, pero no le importa, para vivir hay que correr esos riesgos.

      En el camino hay muchos charcos: más o menos grandes, profundos, superficiales, con barro, sin barro, de todo tipo y clase. Pero es necesario pisarlo todos, pisar todos y cada uno de ellos para aprender.

      Mi corazón vive dentro de un zapato. Mi alma se asoma por la lengueta curiosa. Y no deja que ningún cordón ate sus esperanzas, sus sueños.

      Mi corazón vive dentro de un zapato. Un zapato que sueña, que vuela y camina. Y no cesa en su empeño de volar, y no deja nunca de soñar.

      Mi corazón vive dentro de un zapato, y es el zapato en sí. Ya no es nuevo, no es a estrenar. Está ajado, mojado, usado. Pero sigue siendo resistente. Sigue siendo, ante todo, un superviviente.

      No pasó la guerra pero casi. Mi corazón es un zapato que ya ha recorrido ciento setenta y tres caminos, y aún le queda suela para rato.  



                                                                                                                                                             Pedro-Ángel

miércoles, 15 de junio de 2011

Sabores, sueños y olores de las últimas noches de primavera



                    Me quedé con el gusanillo, con un sabor como agridulce tras la ultima entrada, asi que ahi va algo para resarcirme y quedarme con un gusto mas dulce...




     Y ocurre, que en ocasiones como esta, cuando me voy a la cama, me acuesto y pienso. Pienso en qué soñaré, si mis sueños seran de colores, seran de fresas o si olerán a desayuno de hotel. Me pregunto si lo que siento es sueño o realidad y no sé como responderme. 

     ¿Porqué tengo que elegir?, no quiero hacerlo, no me da la gana, porque si la vida es sueño eso es lo que yo quiero vivir. Porque tu eres ese sueño y prefiero imaginar los besos que nunca te he dado a despertar, ver mis ojeras y tener que ir al trabajo.


       Quiero que ambas, sueño y realidad, sean lo mismo. Que bailemos al amanecer, yo con mi corbata, mi chaleco y mi sombrero de paja. Y tú con tu sonrisa, esa que brilla en las pupilas de tus ojos de gata.


                                                                                                                                                                      Pedro-Ángel 

Del ir y el devenir, los cambios y el núcleo vital


      Como dice la canción, como hemos cambiado... y es cierto, de un tiempo a esta parte cada vez lo veo con mas claridad. Y aún viendolo claro no deja de sorprenderme en qué medida lo he hecho. 


      Y supongo que será un poco todo, el tiempo que pasa inexorable, estudiar una carrera, vivir fuera, las piedras, disgustos y alegrias que suceden en el camino. Todo pone su granito de arena para favorecer el cambio. No sé si a bien o a mal, pero cambio al fin y al cabo.


      Lo pensaba el otro día, dando un paseo nocturno. Cómo cambian las prioridades, los objetivos e incluso las maneras de reaccionar ante una u otra cosa. Todo claro está lo vas aprendiendo a base de golpes, de tropiezos y como en todo, hay hostias mas grandes que otras. Pero siempre hay algo inperecedero, impermutable, algo que nunca cambia y permanece inalterable pase lo que pase. Eso, eso es lo que verdaderamente somos. Y lejos de cambiar, se hace más sólido, mas patente y fuerte.


      Resulta irónico que precisamente sea con el cambio cuando descubrimos cómo somos realmente. Por mi parte ese núcleo sigue igual, sigo siendo un bohemio soñador, romántico incurable y el que sigue disfrutando como nunca con una simple cerveza con los amigos, los de verdad, los que nunca fallan. El que sigue siendo un culo inquieto deseoso de viajar, de conocer. 


      Sigo siendo el que cree que todo es posible cuando un corazón está enamorado y el que nunca se cansará de estar en su mundo, en su luna de sueños e incoherencias surrealistas, en su nube... ¿quieres conocerme realmente?, ven, te invito a mi nube.


                                                                                                                                                                     Pedro-Ángel

domingo, 29 de mayo de 2011

Pintura, amor y demás juegos cromáticos...



                                                                                                                                        Para mi preciosa artista...
 


Él está en su estudio pintando, ella, medio recostada en un diván junto a la ventana acompañandole.




ÉL - ¿Sabes? el otro día pensaba en el amor...

Ella - ¿Ah si?, ¿y eso?

ÉL -No sé, se me ocurrio, estaba en mi mundo como siempre y de pronto me encontré reflexionando sobre él como el niño que sin saber como mira un juguete en un escaparate. ¿Tú qué opinas en lo referente al amor?
 
Ella -Qué es una mierda.
 
ÉL -No, en serio cuentamé, qué te parece ese sentimiento tan irracional.
 
Ella -No sé, no he tenido buena suerte en ese aspecto... pero creo que es tan bonito como doloroso...
 
ÉL -Como las rosas... como tantas cosas en este mundo, todo tiene su cara y su cruz, ¿no crees?
 
Ella -Tal vez, pero a mi ya me han salido demasiadas cruces en esta partida... ¿para cuando una bonita cara?
 
ÉL - (rió) quién sabe las tiradas que necesitamos hasta que nos sale la cara que buscamos...
 
Ella -¿Tanto pido? sólo pido una bonita cara... como la tuya
 
ÉL -(Arqueó la cejas sorprendido) ¿cómo la mia?, esta si que es buena... si ni siquiera soy guapo, soy un tipo corriente del montón... del medio del montón diría yo (rió de nuevo)
 
Ella -(sonrió), no seas bobo, además lo importante es como eres, ¿no está la belleza en el interior?
ÉL -Eso dicen, pero no sé como ando yo de interior, creo que mis órganos no son muy bellos... (cambió el gesto y adoptó un aire mas melancólico) ¿Sabes?, lo cierto es que por dentro solo soy un estúpido más, un idiota romántico que regala flores y le gusta cenar a la luz de las velas con una tonta como él... Pero cúan difíciles de encontrar son esas tontas, ¡Pardiez! Y es que eso es el amor para mí, esa sensación de inquietud, de sonrisas que florecen al pensar en ella... es maldita sensación que sábes que por mucho que te lo prometas volverá, y será mas fuerte cada vez...
 
Ella -¿Sabes qué?
 
ÉL -¿Qué?
 
Ella -Esa es la cara que quiero yo, un tonto romántico, porque yo también soy así, una tonta que sueña con encontrar de una vez a alguien que merezca la pena, a alguien que no me muestre siempre las espinas del amor, a alguien que me demuestre cuán dulce es la fragancia de eso que llaman amor, de hacer que mi corazón se vuelva loco y en mi estómago el único dolor posible sea el de las mariposas que chocan contra sus paredes queriendo acercarse a él...


Paró de pintar un segundo y la miró, ella miraba por la ventana con un brillo en los ojos que él reconocía muy bien. Y sin darse cuenta, una sonrisa se esbozó en su cara al tiempo que miraba la tranquilidad y sosiego que aquella idea que flotaba alli en el estudio habia inspirado a ambos..


ÉL -¿Sabes por qué te llamo mi preciosa artista?
 
Ella -¿Por que eres tonto y miope?
 
ÉL -No, en serio, ¿sabes por qué?
 
Ella -No. Dimelo tú
 
ÉL -Sencillo, porque tu pensamiento dibuja una sonrisa en mi cara...
 
Ella -¡Por favor!, no me seas así... ¡sabes que no es verdad!
 
ÉL -Si que lo es, oye cada uno lo que sabe, ¿no?, yo pinto cuadros y tú dibujas sonrisas... al menos en mi cara...
 
Ella -¿Sabes qué?
 
 ÉL -¿Qué?
 
Ella -Tienes razón, eres un idiota romántico, como yo...



                                                                                                                                                                     Pedro-Ángel                    
 

miércoles, 25 de mayo de 2011

Sobre el pasado, los viejos amigos lo cambiante del (propio) ser

     


     Reflexionaba el otro dia sobre un hecho, el rencuentro con una vieja amiga, vieja compañera de camino de ese arduo y largo viaje que es la vida de uno. Esa aventura que a cada paso se antoja mas extraña y menos fácil, que, a cada paso, se aleja de esa idea infantil de felicidad supina solo con un dulce y una siesta.


     Pues bien, el rencuentro con un viejo conocido suele ser motivo de gozo y agrado. En efecto lo fue, pasamos una tarde agradable en la compañia del otro, alegres ambos por volver a vernos despues de tanto tiempo y tribulaciones. Pero no solo fue un rencuentro, fue luego una reflexión personal, una reflexión sobre lo que fuí, lo que soy y el desconocimiento de lo que seré.


      Habian pasado ya como 2 años, algo que no parece tanto tiempo, y sin embargo, me parecía un mundo. Me vi tan distante de aquel que era cuando nos conocimos, y mucho más distante aún del que fuí cuando perdimos el contacto. Pensé entonces en lo acaecido antes de esos 2 años, puse en marcha mi mente y acudí a mis archivos de memoria, a mi registro de acontecimientos personales. Y pensé en ello, en todo, en mi propia historia. Era increible, ya no parecía ni el mismo.


     Soy algo drámatico, claro que sigo siendo igual en algunos aspectos, pero no en otros. Cada granito de arena de esos dos años transcurridos no habian hecho mas que aumentar la duna que se vino gestando desde hacia más tiempo aún. 


     Sonreí al pensar en las locuras cometidas, en los errores, que ahora se me antojan como de tarde melancólica en un poema de antaño. No pude por más que esbozar una tierna sonrisa por esos poemas de loco enamorado que escribí. La historia de aquellos ojos azules que tanto amé y perseguí, y que, ¡curioso!, hoy están ahí más que nunca de una manera que nunca hubiera imaginado, pero más sinceros que nunca.


     Y me di cuenta de lo cambiante del propio ser. Y también de lo imperecedero de otros valores, como la estupidez, el romanticismo, y ese espíritu bohemio que nunca me ha abandonado (con o sin bigote). Pero al menos me alegró comprobar que los errores cometidos han servido para algo, que ya no soy aquel chico ingenuo, pero sí el mismo estúpido romantico tontorrón...es curioso, pero estoy orgulloso de haber llegado a lo que soy ahora. Me alegra ver que sigo conservando esa esencia que me hizo pasarlo tan mal, que me hizo disfrutar de momentos mágicos e inigualables. En definitiva, las luces y sombras de mi paso por este camino arduo y extraño llamado vida.


     La vida es, en efecto, un camino extraño, pero sorprendente, en el que en el momento menos esperado, florece la primavera en forma de flor, de unos ojos que te miran brillantes y sinceros, de palabras dulces y de sonrisas cálidas. De nuevos latidos para un corazón al que aún le quedan muchos vuelcos por dar, malos, buenos y mejores. 


     Y llegado a esto, brindo por vosotros, los que ayudais a construir con cada granito esa duna que no para de mover y de cambiar de forma, mi vida. Para los que habeis aportado cosas malas, bastantes, deciros que vuestros granitos de arena solo me han hecho aprender y seguir haciendolo. Y para los que han aportado cosas buenas, pocos, pero que han hechado puñados de arena, que han hecho tambalear a veces (en el buen sentido) mi vida, a esos no hay nada que pueda deciros que no sepais. Que sois muy importantes, que sois pocos pero tan valiosos y raros como encontrar un diamante en una bubuja en las profundidades abisales. Pero tan reales como la vida misma.


     Y quién sabe lo que ocurrirá mañana cuando me levante, cuando el sol me dé en la cara y la brisa acaricie mi rostro, ¿qué palabras de aliento, de odio o de amor llegaran a mis oidos? ¿qué ojos me miraran y que labios me insultarán, me animarán, me besarán? Solo hay una manera de saberlo, saliendo a la calle y moviendo mi bohemio culo para seguir caminando y descubriendo lo que me depara doblar la siguiente esquina.




os dejo con algo que escribí hoy, espero que os guste



                Quizás la primavera esté mas cerca de lo que parece, quizás en el momento en el que uno prefiere estar cubierto de nieve, resbalando esta por su chupa de cuero.
          
                Quizás en ese momento, el sol sale y te obliga a ir en mangas de camisa y dejarte deslumbrar por sus hermosos ojos, por sus bellas palabras...
          
                 Quizás, quién sabe... lo importante es que el viaje continua, y no sabes quien se encargará de revolver tus rizos, giñarte un ojo y llamarte tonto con una sonrisa deslumbrante.
          
                  Nunca se sabe qué labios te sonreirán, ni cuales te besarán... pero bien es cierto que el viaje continúa... quién sabe si con margaritas en los campos...





Pedro-Ángel Cuevas 

viernes, 13 de mayo de 2011

Entre bohemios y poetas, latas de atún y cigarrillos a media noche...


   Vuelvo a mi mundo, moviendo hasta aquí mi bohemio culo, más bohemio que nunca, rebuscando entre mis cajones las libretas con mis versos, viendo aquellas lineas que plasmaron en imagenes algún sueño o alguna elucubración surgida sin duda desde lo mas profundo de mi ser, desde la mas avisal fonda de mis entrañas. Allí donde ni  yo mismo sé la exacta profundidad que alcanza. Porque lo cierto es eso, que últimamente ni yo sé realmente hasta donde llega esa profundidad humeda y oscura, ¿qué hay ahí debajo? un cúmulo de cosas desconocidas, de pensamientos que ni me atrevo a imaginar. Ultimamente, me miro al espejo y a veces hay reminiscencias en mí que no logro recordar que antes estuvieran, es extraño, pero se hace mas evidente con el tiempo, no me (re)conozco del todo. Pero supongo que para bien o para mal eso es parte del crecimiento de una persona. Y por lo menos espero que lo esencial siga como hasta ahora y no cambie.

   Y es que ese interior sigue siendo tan jodidamente bohemio como al principio, y han pasado mil cosas, cientos de adversidades y algunas cosas buenas. Pero mi interior sigue igual, sigue pensando con los pies en las nubes y la cabeza en la luna, con el corazón vólatil entre las estrellas del cosmos... como la estela de un cometa que no tiene rumbo fijo, que va donde puede, donde le empujan las circunstancias de este cosmos que llamamos vida.

   Y estoy seguro, que una vez muerto, esos sueños, cumplidos o no, se elevarán, se suspenderán ingrávidos hacia ese cielo plagado de estrellas, con direccion hacia esa luna que tantas veces invoqué con palabras de amor, que tantas veces se vio reflejada en mis ojos y desee pisar su superficie. Pues bien, esos sueños, junto a mis versos, pero no los guardados en cajones, si no los secretos, los nunca pronunciados por mis labios, esos que siempre retuve en mi corazón, se alzarán, volando libres, y no solo ellos, también lo haran un puñado de besos robados y el olor a sabanas revueltas de las noches en las que nos amabamos... y en forma de viento huracanado llegará a la luna, y arrastrará consigo una semilla. Una semilla que depositará en uno de  los muchos cráteres que tiene su superficie, y de esa semilla nacerá una flor -azul, no podia ser de otro modo- que contendrá todo lo que fui, todo lo que seré, que atesorará mi alma misma, mis delirios bohemios y mi corazón eternamente enamorado.

                                                         

   Y esa flor, contendrá mi volátil e ingrávida alma. Lo que fuí, lo que soy, y lo que algún día, llegaré a ser. 






                                                                                                                                                                                              Pedro-Ángel
   

Presentación

    Por fín me atrevo a comenzar esto sólo. Venciendo a la pereza e inclemencias del tiempo.


   (Pedro-Ángel, 16 de Julio de 1989, Valladolid, actualmente residiendo en Burgos y aspirando a concluir sus estudios de Ing. de la Edificación.)




Todo empezó una noche de insomnio y locuras. Entre las fisuras del sueño en mi alma y los delirios de quién sabe si alguna ánima. Tal vez la luna, quizás la noche con su espectro misterioso y depresivo, con sus brumas de inconsciencia y surrealismo. Comprendí entonces, que las letras también ayudaban a seguir edificando mi mundo, ese mundo lleno de surrealidad y nihilismo que hasta entonces solo estaba siendo dibujado. Pero nihilismo en el que nada es todo en el sentido de que lo mas minúsculo, lo que para el resto es "nada" puede a veces convertirse en "todo" para alguien. Tal vez una mirada, un murmullo inperceptible, el rumor del viento entre las ramas con hojas secas en otoño. Todas esas pequeñas cosas, despreciables, para algunos como yo son enormes.

Y esos murmullos que a mi alma vertían los labios mas silenciosos de las profundidades de mis entrañas. Los sueños en estado puro de mi inconsciente, esos sueños iban saliendo, convirtiéndose en versos, sobre las paginas de aquellos cuadernos, a la luz de la luna y las incoherencias de las noches sin ella.

El pájaro del alma volaba ya a su antojo, de aquí para allá, posandose en las ramas de mi inconsciencia, de mis sueños, de mis pesadillas. Piaba y piaba, cada vez mas fuerte, piaba su melodia jamás olvidada, nunca dormida. Esa melodía que sólo mi alma conocía. Piaba y piaba, hasta que yo la tarareara en sueños, hasta que yo la cantara en la ducha, hasta que yo no pudierla olvidarla nunca.

Y así, entre surrealismo, nihilismo y otros telares creo mi propio mundo, a cada paso, a cada verso. Siempre tarareando en mi mente una canción que mis labios no conocen, que mi alma no olvida.

Piaba y piaba aquel pájaro del alma, y los pequeños aleteos de aquel vencejo creaban enormes ventiscas de versos que salpicaban cada uno de los rincones de mi bohemia alma de lata azul.



haré esto lo mejor que pueda, atentamente,

Pedro-Ángel













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          grazie mille!